Verduras de madera para cortar todo el rato

La semana pasada celebramos el cumpleaños de Niñonúmerodos. Como habíamos decidido regalarle la cocinita de madera, decoramos el salón de casa como si fuera un restaurante en miniatura. La cocinita presidía el espacio. Una pizarra anunciaba el menú. Unas pequeñas mesas con manteles de cuadritos blancos y rojos, con sus cubiertos y sus platitos de bambú, unas guirnaldas rojas y una mesa más grande, con todo dispuesto para servirse, completaban la decoración.

Yo es que me vuelvo muy loca con los cumpleaños de los niños. Algún día te contaré la loca fiesta de dinosaurios. O la de superman. O la de Regreso al Futuro. O la de…

El caso es que hubo un regalo ese día que causó sensación: la caja de verduras de madera para cortar de Melissa & Doug. A simple vista es muy simple: un montón de moloncísimos alimentos troceados de colores, un cuchillo de madera y una tabla para cortar. Pero no. ES UNA PASADA. Los fragmentos de alimentos se unen entre si con velcro, lo que hace que cuando simulas que cortas hace ruidito y ofrece cierta resistencia. ¡Parece que cortas de verdad!. Es perfecto para que los peques cojan soltura con el cuchillo sin peligro de amputaciones (Pesadilla Recurrente Número 3, de mi faceta de madre sufridora). Además, como quien no quiere la cosa, empiezan a contar de manera natural los fragmentos, y se familiarizan con conceptos como el todo, la parte y las fracciones.

Pero tengo que avisar de algo o pesará para siempre en mi conciencia: ES ADICTIVO.

El día que se lo regalaron, acabó en manos de los adultos, que se turnaban para trocear el panecillo. Ayer vino un amigo a visitarnos con su hijo adolescente y no fue capaz de llevárselo hasta que hubo troceado todos y cada uno de los alimentos. Volverán pronto, creo. Y sospecho que no es por disfrutar de nuestra compañía: Es por nuestras verduras de madera. A mi amiga Ila, que también lo tiene, le ha pasado lo mismo. De hecho hoy, sin ir más lejos, he sorprendido a Padredelascriaturas cortando la sandía a escondidas. Cuando me ha visto, ha disimulado (mal) y ha hecho como que estaba recogiendo juguetes. Pero yo se que estaba cortando verduras de madera. Y lo se porque yo también lo hago. Ahora mismo estoy deseando terminar este post para poder cortar el calabacín, que es el único alimento que no he cortado hoy en todo el día.

2 Comments

  1. Cuanto me gustan estas frutitas! Hay que decir que me encantan los juegos de madera en general, pero este en particular es genial porque puede jugar toda la familia, sin limites de edad. Mi hijo de dos años se concentra mucho en cortar y preparar “zumos” a todos o vender la fruta ya cortada, y está muy pendiente de como coger el cuchillo para no hacerse daño jeje 😉 Aparte de ser educativo, ayuda mucho la concentración, el juego de roles, y es muy divertido. Y para que engañarnos, el limón o la sandía son lo más!

    • ¡Hola, Ila!

      Es adictivo ¿A que sí? Nosotros estamos toda la familia enganchada a cortar verduras, frutas y panecillos. Y encima los niños disfrutan un montón y les encanta cortar con su juguete al lado nuestro cuando cortamos de verdad. ¡¡Tengo que hacerme con más!!

      Un besote y gracias por tu comentario 😉

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